Este dicho es una reflexión sobre cómo las momentos difíciles duran o se repiten más que los buenos. Se refiere a la sensación de que lo bueno dura poco y lo malo es eterno.
Este dicho es una reflexión sobre cómo las momentos difíciles duran o se repiten más que los buenos. Se refiere a la sensación de que lo bueno dura poco y lo malo es eterno.