El Banco Central del Paraguay (BCP), en el 2011, adoptó el esquema de meta de inflación para la gestión de la Política Monetaria, al igual que otros países de la región como Brasil, Chile y Perú. El país inició con una meta del 5%, el cual sufrió un reajuste en el 2014, quedando así en 4,5%. En el 2017 se estableció que sea del 4%, una meta que rige hasta la actualidad.