Confiar en uno mismo es el primero paso para poder experimentar la libertad. Para ello lo primero es dejar los miedos a un lado, si vives con el temor a equivocarte, no podrás vivir esas experiencias cuyo resultado al final no es tan importante como el hecho de adquirir destrezas y habilidades que desde el inmovilismo y la parálisis no son posibles.
Aprende a escuchar tu voz interior, confía en que todo aquello que acontece es por algún motivo y el hecho de que lo desconozcas, de vivir en la incertidumbre del no saber, forma parte del privilegio de estar en este mundo, viviendo esta experiencia.
Siempre estamos a salvo, nuestra fortaleza reside en nuestra indefensión, este tipo de confianza nos otorga una fortaleza y una seguridad que no son de este mundo.