Decidir desde la Presencia es aliarse al momento presente, unirse a una voz interior que nos habla de Amor, inocencia y paz. Aquí y ahora es posible liberarnos de los condicionamientos inconscientes y limitantes, alejarnos del pasado y olvidarnos del futuro para con valentía afrontar la vida y sus avatares sin miedos ni apegos.
Observas y percibes, comprendes que puedes influir en tu forma de mirar para ir más allá del juicio, la condena y el sufrimiento. Ese poder reside en tu decisión, de ella depende tu sentir y tu actuar.
Poseemos los dones necesarios para vivir en el Amor, es lo que en verdad, merecemos.