Ser Perfecto no es ser infalible, es saberse pleno, amado, íntegro, digno..., es saber que los errores son las oportunidades que la vida nos ofrece para aprender y crecer en Amor y sabiduría.
Nada nos falta y cuanto más compartimos los dones que viven en nuestro interior, más aumentan y nos regresan a la maravilla de nuestra Identidad compartida.