En diciembre de 1956, las hermanas Bárbara y Patricia Grimes desaparecen en Chicago tras ir al cine para ver una película de su ídolo: Elvis Presley. Sus cuerpos congelados son encontrados semanas después en la nieve. La autopsia revela que murieron por shock y exposición a las bajas temperaturas, aunque los forenses no se ponen de acuerdo sobre las heridas y los detalles del caso. Varios sospechosos son interrogados, pero la investigación no avanza. Décadas después, un policía retirado vincula el crimen a un asesino confeso, pero la verdad nunca se esclarece.