71º “EL SILENCIO DE LAS PLAZAS.
Las plazas se vacían, los bancos crujen bajo los vientos,
los niños juegan en sombras de anuncios brillantes.
Las voces de los mayores se pierden en el eco de la indiferencia,
y los gobiernos escriben leyes en tinta invisible.
Gritan, nadie escucha,
¿Hasta cuándo tendremos el reino de lo absurdo
de los que se alimentan del hambre de los otros?
de aquellos que se visten con ropas invisibles
y van a voz en grito comiendo las entrañas
de sangre de palomas levantando las manos
manchadas de tormentas, de falsas esperanzas.
Cada silencio prolongado es un grito que la historia no olvida,
y cada ciudadano que actúa con justicia es un héroe anónimo,
el vencido honesto hubiera aplaudido su resistencia,
y el valiente hubiera sentido su paso firme por los senderos de la vida.
El viento lleva, la memoria trae,
la memoria que venden,
la arena de la sombra,
de pájaros que mueren,
de ángeles que han muerto.
Las sombras de la corrupción cubren los parques y calles,
pero el valor de los que trabajan y sostienen la ciudad
es luz que no se apaga, llama que quema la oscuridad
y recuerda que la justicia es acto, no palabra adornada.
La plaza habla, el poder escucha tarde,
el eco de los olvidados retumba más fuerte que la arrogancia,
y la ciudad aprende a reconocer su propia voz,
el silencio no es sumisión; quien escucha y actúa, cambia la historia.
Chema Muñoz©