¿Quién eres cuando estás en soledad, cuando no hay nadie mirando, cuando sólo tú has de decidir lo que está bien o está mal, lo que funciona y lo que no? ¿Quién eres? En la medida en que seas tu propio tu testigo, en ese medida comenzarás a conocerte y liberarte de todas aquellas miradas y juicios que creyeron saber más sobre ti que tú mismo, que tú misma.
Sólo hay un testigo fiable, uno que desde la humildad y la fortaleza sabe relacionarse con los otros aceptando su ayuda y consideración pero sin someterse a su criterio y expectativas.
Conocerte es el paso previo para una vida más auténtica, plena y feliz.