Sin darnos cuenta, dejamos que otros dirijan nuestra vida y a menos que tomemos consciencia y decidamos dirigirla nosotros mismo, seguiremos siendo marionetas de los demás, respondiendo a sus intereses y a sus deseos.
Sin darnos cuenta, dejamos que otros dirijan nuestra vida y a menos que tomemos consciencia y decidamos dirigirla nosotros mismo, seguiremos siendo marionetas de los demás, respondiendo a sus intereses y a sus deseos.