La conciencia nonata o no local, ésa que está más allá de este mundo físico, de esta dimensión espacio-tiempo, tiene sus propias leyes.
Conocerlas y aplicarlas a pesar de lo que nos dictan los sentidos físicos, es alinearse a su fortaleza, un poder que se revela en el silencio y la quietud, a través de la intuición, de una conexión profunda con el Ser que nos late y nos vive.
La sabiduría está disponible para vencer un mundo que no sabe de neutralidad, de Paz y generosidad, que desconoce que dar y recibir es lo mismo, que ignora que la indefensión es la mayor de las fortalezas y que hay decisiones y pensamientos que pueden iluminar toda esa oscuridad que parece imbatible.
Gracias por acompañarme. Gracias Siempre