77º - LOS RIOS DEL SILENCIO.
Calles que no escuchan,
edificios que aprietan el cielo,
y nosotros, fragmentos de historias que nadie recuerda.
la memoria habría gritado: “¡Yo he visto morir la esperanza!”
la sed habría susurrado elegías
la Paz habría reflexionado sobre el tiempo
que todo lo destruye y todo lo reconstruye.
El viento habla, la ciudad calla,
los políticos se olvidan de los ciudadanos,
pero la memoria colectiva resiste y grita.
Cada maestro, cada campesino, cada obrero,
sostiene la patria invisible que los gobernantes ignoran.
Cada gesto solidario, cada acto cotidiano,
es un río que arrastra la injusticia
y riega la semilla de un futuro más justo.
El silencio duele, la acción salva,
las plazas vacías guardan la dignidad del pueblo,
los balcones desiertos recuerdan la esperanza que no muere.
Aunque ellos celebren en torres doradas,
las manos de quienes trabajan construyen epopeyas,
y la ciudad fluye en poemas que nunca serán olvidados.
Quien olvida, pierde; quien recuerda, vence,
no esperes justicia de los que olvidan;
valora al que trabaja, protege al que lucha,
y la memoria será tu espada.
Chema Muñoz©