Para sanar y perdonar o sentirnos perdonados necesitamos tomar con fuerza la mano de Dios. Reconocer que tenemos pendientes con nuestros hermanos, es el primer paso hacia el amor. Evangelio según Mateo 5, 20-26
Para sanar y perdonar o sentirnos perdonados necesitamos tomar con fuerza la mano de Dios. Reconocer que tenemos pendientes con nuestros hermanos, es el primer paso hacia el amor. Evangelio según Mateo 5, 20-26