Puedes culpar a la economía, al gobierno, al coronavirus, puedes culpar a lo que tú quieras de por qué no has conseguido lo que te has propuesto, de por qué no estás en el lugar que te gustaría estar. Todo esto son excusas en tu mundo y estas excusas crean una historia. La historia de por qué las cosas no van como nos gustaría que fueran, y cada día que nos aferramos más a ellas, se vuelve más real y sé nos complica crecer.