El mundo entero es una imagen temporal debido a la identificación con el ego. No alcanza lograr liberarte de su influencia, sino que ademas debes aprender a amar la Trascendencia. Cuando lo haces te das cuenta definitivamente de quien eres. Pero antes debes superar las trampas de la energía ilusoria, que te propondrá metas espirituales incompletas. La ilusión se comporta como una bruja que tiene un rostro muy bello y dulce. El tiempo que te toma darte cuenta de esto es la causa por la que transitas este mundo.