Viendo Jesu?s que habi?a mucha gente que le rodeaba, aprovecho? para ensen?arles algo importante y les dijo: «Bienaventurados los pobres de espi?ritu...
Bienaventurados los que lloran... Bienaventurados los que sufren persecucio?n...» (Mt 5, 1-12).
Viendo Jesu?s que habi?a mucha gente que le rodeaba, aprovecho? para ensen?arles algo importante y les dijo: «Bienaventurados los pobres de espi?ritu...
Bienaventurados los que lloran... Bienaventurados los que sufren persecucio?n...» (Mt 5, 1-12).