LA VIDA eterna se ha comparado muchas veces a un banquete. Y Esto me recuerda lo que me contaron de un nin?o gallego que tiene siempre un apetito devorador. Le viene de familia.
LA VIDA eterna se ha comparado muchas veces a un banquete. Y Esto me recuerda lo que me contaron de un nin?o gallego que tiene siempre un apetito devorador. Le viene de familia.