No temas abrir tus pétalos, no temas enfrentarte a tu vulnerabilidad, a la certeza de la transitoriedad del tránsito. Vivir sin miedo, descubriendo y admirando el Amor en todas partes es afrontar esta experiencia desde la autenticidad, la curiosidad y la apertura.
No podrás descubrir la maravilla que te habita si no abres el corazón y no podrás abrir tu corazón sin pasar por tu mente.
Tu sabiduría interior brotará a través de la práctica del discernimiento y así es como podrás disfrutar del mundo sin ser del mundo.