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¿Vos también sos de las que se prometen (o engañan) diciéndose "cuando termine esto voy a descansar"? Y perdón por la incomodidad que tal vez te genere la pregunta al leerla, ojalá sí hayas llegado a ese utópico momento de estar libre de pendientes. Aunque te confieso algo: es casi imposible alcanzar esa checklist completamente tachada. Siempre hay más.
Por eso, quiero que juntas le demos paso a la actitud mindfulness que estamos abordando, con distintas prácticas y meditaciones, durante todo julio en F.E.M: el no esfuerzo.
Existe una trampa en la que solemos caer casi sin darnos cuenta: creer que la vida empieza después de… Después de resolver, de lograr, de llegar... Y mientras tanto, empujamos proyectos, relaciones y a nosotras mismas, como si la fuerza fuera la respuesta para todo.
Cuando yo también estoy en ese lugar, vuelvo a una frase que, si me seguís en las clases, sabés que es casi un mantra: “Esfuércense sin forzar”. No dice no hagas nada, eh. No pide que te resignes o que hagas la plancha, sino que nos propone que nos conozcamos mucho más como para saber cuáles son nuestros límites.
Y un poco eso quiero traerte hoy, una invitación a amigarnos con los ritmos de la vida (que son muy distintos a los nuestros en estos tiempos que corren). Si aceleramos los procesos, lo único que vamos a encontrar es ansiedad y frustración.
Por eso, en el episodio 85 de Bienestar Online exploramos:
- Cómo aplicar el “Esfuércense sin forzar”, esta máxima del yoga a tu vida cotidiana.
- Qué es la interocepción y por qué nos cuesta tanto registrar las señales de nuestro cuerpo
- Y la lógica de los procesos: algo que a mí me sigue enseñando mi pequeño sobrino, Felipe. Porque aún a mí, con todo el trabajo personal que tengo, me sigue costando soltar el control
Te invito entonces a escuchar el episodio 85.
Y si querés entrenar el No esfuerzo en Tribu con prácticas y desafíos concretos, aprovechá que durante todo julio tenemos la Promo Amistad en F.E.M.: ¡practican dos y paga una! Un regalo precioso para hacer y compartir. Acá se suman.
By Mariana Cicatelli¿Vos también sos de las que se prometen (o engañan) diciéndose "cuando termine esto voy a descansar"? Y perdón por la incomodidad que tal vez te genere la pregunta al leerla, ojalá sí hayas llegado a ese utópico momento de estar libre de pendientes. Aunque te confieso algo: es casi imposible alcanzar esa checklist completamente tachada. Siempre hay más.
Por eso, quiero que juntas le demos paso a la actitud mindfulness que estamos abordando, con distintas prácticas y meditaciones, durante todo julio en F.E.M: el no esfuerzo.
Existe una trampa en la que solemos caer casi sin darnos cuenta: creer que la vida empieza después de… Después de resolver, de lograr, de llegar... Y mientras tanto, empujamos proyectos, relaciones y a nosotras mismas, como si la fuerza fuera la respuesta para todo.
Cuando yo también estoy en ese lugar, vuelvo a una frase que, si me seguís en las clases, sabés que es casi un mantra: “Esfuércense sin forzar”. No dice no hagas nada, eh. No pide que te resignes o que hagas la plancha, sino que nos propone que nos conozcamos mucho más como para saber cuáles son nuestros límites.
Y un poco eso quiero traerte hoy, una invitación a amigarnos con los ritmos de la vida (que son muy distintos a los nuestros en estos tiempos que corren). Si aceleramos los procesos, lo único que vamos a encontrar es ansiedad y frustración.
Por eso, en el episodio 85 de Bienestar Online exploramos:
- Cómo aplicar el “Esfuércense sin forzar”, esta máxima del yoga a tu vida cotidiana.
- Qué es la interocepción y por qué nos cuesta tanto registrar las señales de nuestro cuerpo
- Y la lógica de los procesos: algo que a mí me sigue enseñando mi pequeño sobrino, Felipe. Porque aún a mí, con todo el trabajo personal que tengo, me sigue costando soltar el control
Te invito entonces a escuchar el episodio 85.
Y si querés entrenar el No esfuerzo en Tribu con prácticas y desafíos concretos, aprovechá que durante todo julio tenemos la Promo Amistad en F.E.M.: ¡practican dos y paga una! Un regalo precioso para hacer y compartir. Acá se suman.