Algunos ven con buenos ojos el hecho de dar flexibilidad y esta opción de quitar y poner funcionarios, mientras otros miran con alerta el hecho de relativizar el mandato fijo de los funcionarios electos, quienes pueden resultar destituidos por el voto de la ciudadanía antes de la fecha de finalización de su período, generando incertidumbre en el futuro inmediato de las naciones.