La inteligencia artificial está transformando la guerra en algo más complejo y peligroso: ya no solo importa quién domina el terreno, sino también quién controla la información, manipula la percepción y logra imponer su versión de los hechos.
En el conflicto entre Israel, Irán y Estados Unidos, los rumores, los videos falsos, los audios generados por IA y la incertidumbre sobre acontecimientos clave muestran que la batalla también se libra en el entorno digital.