Tras el paso de la crisis sanitaria y el regreso a la normalidad, la provincia de Taiwán, así como Hong Kong, regresan también a ser un problema para el gobierno chino y la estabilidad del gigante asiático. La intromisión de diferentes actores en estos asuntos provoca que se esté en alerta frente al desarrollo de las manifestaciones en Taiwán y Hong Kong dadas las implicaciones globales que esto pueda llegar a tener