Todo evoluciona muy deprisa, cada vez más deprisa. En medio de toda esta situación de incertidumbre que tanto pesar emocional puede generar a nivel social, existen 2 opciones: O confiamos en que todo irá bien desde una perspectiva rígida que no nos haga cuestionar nuestras creencias; O nos responsabilizamos totalmente siendo parte activa de un cambio de paradigma relacionado con el aprendizaje constante, asumiendo así nuestras propias responsabilidades.