Acompañemos a Jesús en este recorrido amargo, confiados en que el dolor nos lleva también al amor cuando nos decidimos ir a Él y solo a Él. Del Evangelio de Juan 18, 1–19, 42
Acompañemos a Jesús en este recorrido amargo, confiados en que el dolor nos lleva también al amor cuando nos decidimos ir a Él y solo a Él. Del Evangelio de Juan 18, 1–19, 42