Desde el año 1947, los científicos del Bulletin of Atomic Scientists actualizan el conocido como ‘Reloj del Apocalipsis’, un reloj simbólico que indica la proximidad del fin del mundo tal y como lo conocemos. Y, aunque nació para alertar del peligro que suponía para la supervivencia del ser humano una posible guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la inquietante Guerra Fría, con el tiempo fue considerando otras amenazas para el planeta como la nanotecnología o, muy especialmente, el cambio climático. Este último es responsable, junto con el regreso del riesgo nuclear, de una terrible noticia: el pasado jueves el ‘Reloj del Juicio Final’ fue adelantado, situándose a tan solo dos minutos de la medianoche, es decir, de la destrucción total.