Mantener viva la consciencia de lo sagrado en ti, cogerle la mano y saber que aguarda tu respuesta, ésa que te reconcilia con el origen de Amor que nos causó, es vivir de forma elevada y fluida.
Vivir en conexión permanente y constante es posible cuando hay deseo y atención, entrega y renuncia, un interés y una afectividad reales por regresar al estado de Ser que nos pertenece y nos aguarda.