Hay una bella encrucijada que nos aguarda en este proceso de crecimiento espiritual. Hemos conquistado nuevos territorios mentales, ampliado el espacio desde el que existimos y nos movemos, y ahora disfrutamos de una expansión horizontal y vertical que nos conduce a giros y giros de conciencia, entendimiento y gozo.
Sabemos que nuestro centro posee una diversidad infinita, comenzamos a sentir la conciencia de una Unidad que se ha manifestado de forma múltiple y ciertamente bella, y a la vez, comenzamos a disfrutar de estados cada vez más elevados y conectados con el Origen amoroso que nos sostiene.
El descanso ahora es posible, estamos en Sus manos.