Los detractores de nuestras músicas desprecian a Brian Eno por su música para aeropuertos; pero esto, lejos de arredrarnos, a nosotros nos anima a seguir por esta senda.
En 1988, otro de nuestros músicos proscritos, Philip Glass, estrenó su melodrama 1000 Airplanes on the Roof, una de esas obras que aquí consideramos genialidades y que hoy nos sirven de pretexto para dedicar este programa a quienes aparcan sus aviones en el tejado.
Aethek, Raven, Max Richter, Francisco José Villaescusa, Sergio Zurutuza, TSODE, Philip Glass, Lorenzo Masotto, Roger Subirana, Cliff Martinez, Biosphere, Forrest Fang.