Cuando decidimos emprender el camino hacia adentro, nos mueve un anhelo que sólo es posible porque eso que estamos buscando, nos busca.
La infinitud o grandiosidad interiores siempre estuvieron ahí adentro, y es a través del vacío que comenzamos a vislumbrar una Identidad que es pura demanda de reconciliación.
Aprender a disfrutar de ese proceso es aprender a vivir en el potencial que es Presencia, Discernimiento y Conciencia de Unidad.