La frase bíblica "Una palabra tuya bastará para sanarme" cobra sentido al hablar de renuncia y de su significado etimológico "devolver la palabra".
Renunciar es aprender a ceder, a soltar, a liberar....., es entregar lo que todavía no has aprendido a vivir desde el Amor con el fin de que el espíritu que te vive, te respira y te guía, lo haga por ti.
No hay expectativas ni resistencias, sólo una confianza plena en que un proceso que tal vez no podemos controlar, pero que sólo se activará con nuestro permiso.