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¿Mejor solo que mal acompañado? Yo también lo pienso. Y tiene su parte de razón, al menos no tienes a nadie que te frene.
Pero el plan no es quedarte ahí.
Hace un mes me fui un mes a un templo budista. Pensaba que buscaba silencio y aislamiento. En cuestión de días tenía un grupo de cuatro personas con las que compartía cada práctica, cada aprendizaje y eso me permitió crecer mucho. Me hizo pensar en algo que veo constantemente en los equipos que acompaño.
En 2012, Google lanzó una investigación interna, el Proyecto Aristóteles, para entender qué hacía que unos equipos rindieran muchísimo mejor que otros. Analizaron más de ciento ochenta equipos durante casi dos años. La conclusión no fue el talento individual. Fue la seguridad psicológica, la sensación de poder hablar, proponer una idea rara o admitir un error sin miedo a que te juzguen.
Ni siquiera en el entorno más racional y orientado a datos que existe se pudo prescindir de la comunidad.
Un directivo rodeado solo de gente que asiente no crece. Un directivo con una o dos personas que le dicen la verdad con cariño, sí.
En el episodio de esta semana de Vuelve a Casa hablo de esto en profundidad, con una mirada que cruza budismo, neurociencia y liderazgo.
Recorremos la Sangha en cada área de tu vida: el trabajo, la pareja, la amistad, la familia y lo espiritual. Cómo reconocer a quien te impulsa, y cómo soltar con compasión a quien te frena.
¿Quién te dice hoy la verdad con cariño y os acompañáis en el crecimiento personal? Esa persona vale más de lo que crees.
Y si quieres construir tu propia Sangha, Los Miércoles, mi programa gratuito de Mindfulness y Gestión Emocional, te está esperando cada semana. Apúntate en vivirconangel.com/#practica.
Si quieres saber más sobre mí y lo que hago, puedes ver mi Instagram @vivirconangel y la web vivirconangel.com, y apuntarte a la newsletter donde envío reflexiones e información actualizada para entender que la vida es otra cosa.
¡Ah! No olvides compartir este episodio con quien sientas que lo necesite y, si te apetece, escríbeme un comentario sobre cómo lo has vivido. Siempre contesto los mensajes.
By Ángel López¿Mejor solo que mal acompañado? Yo también lo pienso. Y tiene su parte de razón, al menos no tienes a nadie que te frene.
Pero el plan no es quedarte ahí.
Hace un mes me fui un mes a un templo budista. Pensaba que buscaba silencio y aislamiento. En cuestión de días tenía un grupo de cuatro personas con las que compartía cada práctica, cada aprendizaje y eso me permitió crecer mucho. Me hizo pensar en algo que veo constantemente en los equipos que acompaño.
En 2012, Google lanzó una investigación interna, el Proyecto Aristóteles, para entender qué hacía que unos equipos rindieran muchísimo mejor que otros. Analizaron más de ciento ochenta equipos durante casi dos años. La conclusión no fue el talento individual. Fue la seguridad psicológica, la sensación de poder hablar, proponer una idea rara o admitir un error sin miedo a que te juzguen.
Ni siquiera en el entorno más racional y orientado a datos que existe se pudo prescindir de la comunidad.
Un directivo rodeado solo de gente que asiente no crece. Un directivo con una o dos personas que le dicen la verdad con cariño, sí.
En el episodio de esta semana de Vuelve a Casa hablo de esto en profundidad, con una mirada que cruza budismo, neurociencia y liderazgo.
Recorremos la Sangha en cada área de tu vida: el trabajo, la pareja, la amistad, la familia y lo espiritual. Cómo reconocer a quien te impulsa, y cómo soltar con compasión a quien te frena.
¿Quién te dice hoy la verdad con cariño y os acompañáis en el crecimiento personal? Esa persona vale más de lo que crees.
Y si quieres construir tu propia Sangha, Los Miércoles, mi programa gratuito de Mindfulness y Gestión Emocional, te está esperando cada semana. Apúntate en vivirconangel.com/#practica.
Si quieres saber más sobre mí y lo que hago, puedes ver mi Instagram @vivirconangel y la web vivirconangel.com, y apuntarte a la newsletter donde envío reflexiones e información actualizada para entender que la vida es otra cosa.
¡Ah! No olvides compartir este episodio con quien sientas que lo necesite y, si te apetece, escríbeme un comentario sobre cómo lo has vivido. Siempre contesto los mensajes.