Cuando aumentamos la cualidad de transparencia y espaciosidad en nuestra psique, nos preparamos para habitar la Unidad, para vivir desde la conciencia de un Amor que al ser permitido, nos gobierna y enriquece, nos empodera y habilita para una felicidad y una paz que no son de este mundo.
Nuestra identidad se expande horizontalmente hacia un centro desde el que la seguridad y la confianza son naturales, ahí aprendemos a respirar, sentir y sonreír con el corazón, en autenticidad.