María y José que buscaban a Jesús se quedan asombrados de que Jesús esté en el Templo en medio de los doctores escuchándoles y preguntándoles.
No es un comportamiento normal en Jesús. Se quedan asombrados, lo mismo que nosotros antes algunas cosas que hace Dios. Entonces nos admiramos de que Dios no haya tenido un comportamiento lineal según nuestra lógica.
Su Madre lo encuentra y le pregunta: «¿por qué?». Tantas madres también se preguntan «¿por qué?».