La herencia más pesada y peligrosa que dejó el narco más famoso del mundo, Pablo Emilio Escobar Gaviria, no son los sicarios, ni testaferros. Los narco hipopótamos son animales de más de una tonelada y media, que lejos de la imagen de aquel bichito de cuentos infantiles, hoy amenaza a la población colombiana. En 1978 el famoso narcotraficante colombiano importó cuatro ejemplares de hipopótamos, pero hoy son más de 150 los ejemplares de esta especie.