«Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón», nos dice el evangelista (Lc, 2,51). Porque después con el paso del tiempo se entiende todo.
Con este episodio María empieza a su papel sobrenatural de madre para ponerse al servicio de la misión de Jesús.
Empieza a intuir que es la madre del Salvador, y que Dios tiene sus planes, y sus momentos.
María se irá dando cuenta de que los planes de Dios tienen su lógica tienen su lógica y que a veces no se entienden con ojos humanos.