El Centro no es un lugar físico, ni un objetivo al que llegar, es simplemente, una conciencia de Ser desde la inmensidad, desde un paradigma elevado y panorámico donde la Visión Crística es factible.
La inocencia, la ecuanimidad y la elección de la Paz por encima de todo, nos sitúa en una posición donde la alegría y el gozo, el entusiasmo por la vida, comienza a desplegarse en calma y lucidez, sin miedo.
La capacidad de "centramiento" es algo que todos poseemos, sólo hemos de entrenar nuestra mente en los pensamientos sabios y certeros, alineados con la Realidad de un Amor cuya Gracia es incomprensible pero no inaccesible.