La UD Logroñés jugaba por primera vez en La Salera. Y lo hacía acompañado una vez más por los suyos. Fantástico ambiente en un desplazamiento masivo de seguidores que se hermanaron para siempre con una fiesta previa al encuentro que amenizó un domingo cualquiera por Nájera. Fiesta popular de dos aficiones que vieron juntas el partido. Con victoria visitante para dejar resuelto el playoff, la tercera plaza y seguir en la pelea por la segunda posición. Queda un mes de competición y hay que competir hasta el final.