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Pionero del cine argentino de autor, nació el 5 de mayo de 1924, en la ciudad de Buenos Aires, y murió el 8 de septiembre de 1978.
Figura fundacional de nuestro cine moderno, Leopoldo Torre Nilsson tuvo una prolífica carrera como realizador, productor y escritor.
Ávido lector y autodidacta, comenzó a trabajar en la industria cinematográfica como asistente de dirección de su padre, Leopoldo Torre Ríos.
En 1947 estrenó su primer cortometraje, «El muro», basado en un cuento escrito por el mismo Torre Nilsson, que representaba el más puro cine de autor.
En 1950 realizó junto a su padre «El crimen de Oribe», inspirada en la novela de Adolfo Bioy Casares «El perjurio de la nieve».
Estuvo casado durante cuatro años con Pilar, con quien tuvo dos hijos pero, en 1951, Ernesto Sábato le presentó a Beatriz Guido, quien años más tarde sería su mujer y con quien formaría una dupla creativa.
Su cine puede dividirse en tres grandes categorías que no siguen un orden cronológico: Épico-histórico, adaptaciones literarias, cine espectáculo.
«La casa del ángel», de 1956, le valió el reconocimiento de la crítica europea y fue incluida por la prestigiosa revista Cahiers du Cinéma entre las diez mejores películas de la época junto a las de directores como Ingmar Bergman y Kenji Mizoguchi.
Adaptó también Los siete locos, de Roberto Arlt, con la que obtuvo un premio en el festival de Río de Janeiro; Boquitas pintadas, de Manuel Puig, galardonada en el festival de San Sebastián (1974), y La guerra del cerdo, de Adolfo Bioy Casares, en 1975.
Dirigió a uno de sus actores favoritos, Alfredo Alcón, en La mafia, y en 1975 rodó su última obra, Piedra Libre, prohibida por la censura debido a su «contenido inmoral y disolvente».
Otros títulos destacados de su filmografía son El secuestrador (1958), La caída (1959), Setenta veces siete (1962), La terraza (1963), Martín Fierro (1968) y El pibe Cabeza (1974).
Fue el primer director argentino en obtener reconocimiento internacional en diferentes festivales como San Sebastián, Cannes, Santa Margherita Ligure.
Tanto por sus temáticas como por su tratamiento, la crítica nacional e internacional destacó el aporte de Nilsson al cine de autor.
Lo recordamos a través de un informe elaborado, musicalizado y editado por Fabián Panizzi, con testimonios del Archivo Histórico de Radio Nacional.
By Radio Nacional ArgentinaPionero del cine argentino de autor, nació el 5 de mayo de 1924, en la ciudad de Buenos Aires, y murió el 8 de septiembre de 1978.
Figura fundacional de nuestro cine moderno, Leopoldo Torre Nilsson tuvo una prolífica carrera como realizador, productor y escritor.
Ávido lector y autodidacta, comenzó a trabajar en la industria cinematográfica como asistente de dirección de su padre, Leopoldo Torre Ríos.
En 1947 estrenó su primer cortometraje, «El muro», basado en un cuento escrito por el mismo Torre Nilsson, que representaba el más puro cine de autor.
En 1950 realizó junto a su padre «El crimen de Oribe», inspirada en la novela de Adolfo Bioy Casares «El perjurio de la nieve».
Estuvo casado durante cuatro años con Pilar, con quien tuvo dos hijos pero, en 1951, Ernesto Sábato le presentó a Beatriz Guido, quien años más tarde sería su mujer y con quien formaría una dupla creativa.
Su cine puede dividirse en tres grandes categorías que no siguen un orden cronológico: Épico-histórico, adaptaciones literarias, cine espectáculo.
«La casa del ángel», de 1956, le valió el reconocimiento de la crítica europea y fue incluida por la prestigiosa revista Cahiers du Cinéma entre las diez mejores películas de la época junto a las de directores como Ingmar Bergman y Kenji Mizoguchi.
Adaptó también Los siete locos, de Roberto Arlt, con la que obtuvo un premio en el festival de Río de Janeiro; Boquitas pintadas, de Manuel Puig, galardonada en el festival de San Sebastián (1974), y La guerra del cerdo, de Adolfo Bioy Casares, en 1975.
Dirigió a uno de sus actores favoritos, Alfredo Alcón, en La mafia, y en 1975 rodó su última obra, Piedra Libre, prohibida por la censura debido a su «contenido inmoral y disolvente».
Otros títulos destacados de su filmografía son El secuestrador (1958), La caída (1959), Setenta veces siete (1962), La terraza (1963), Martín Fierro (1968) y El pibe Cabeza (1974).
Fue el primer director argentino en obtener reconocimiento internacional en diferentes festivales como San Sebastián, Cannes, Santa Margherita Ligure.
Tanto por sus temáticas como por su tratamiento, la crítica nacional e internacional destacó el aporte de Nilsson al cine de autor.
Lo recordamos a través de un informe elaborado, musicalizado y editado por Fabián Panizzi, con testimonios del Archivo Histórico de Radio Nacional.