A veces, lo más difícil no es creer en Dios… sino creer que Él pueda usarte, amarte o confiar en ti cuando ni tú mismo lo haces. Muchos piensan que primero hay que “madurar” para que Dios te use, pero ¿y si tu propósito ya comenzó, aunque aún no lo entiendas del todo?
En este episodio abrimos el corazón junto con la pastora Herley Soto para hablarle a esa versión tuya que duda, se esconde o siente que aún no está listo.
Compartimos consejos reales para jóvenes, recordando que Dios no espera perfección, sino disposición. Porque si estás vivo, estás a tiempo, y Dios cree en ti, incluso en tu versión más joven, rota o confundida.