Este filme documenta una de las fiestas que implantaron los evangelizadores del siglo XVI: La Morisma. Una fiesta anual multitudinaria que se escenifica en la Cofradía de San Juan Bautista en Bracho, Zacatecas. Esta puesta en escena es un simulacro de guerra entre moros y cristianos que conmemoran, como si se tratase de un sólo hecho, un episodio bíblico y diferentes batallas ocurridas entre los siglos XII y XVI. En una dilatada guerra cuya terminación coincide justamente con la conquista de América.