Hay un refrán popular que dice: A Dios rogando y con el mazo dando.
Este refrán deja ver que hay cosas que Dios hace por nosotros, pero hay cosas que nos toca hacer a nosotros, en la cuales Dios no va a intervenir.
Porque la vida cristiana es un equilibrio, alguien también dijo: Dios hace lo imposible, pero nos toca a nosotros hacer lo posible.