Las enfermedades no transmisibles son la principal causa de mortalidad en todo el mundo, dado que se cobran más vidas que todas las otras causas combinadas. A pesar de su rápido crecimiento, su distribución no equitativa, la mayor parte del impacto humano y social que causan cada año las defunciones relacionadas por la ENT podrían evitarse mediante intervenciones bien conocidas, costo eficaces y viables.