Las respuestas a nuestros problemas son más simples de lo que pensamos. Siempre podemos elegir entre dos caminos: el del miedo, que nos lleva a preocuparnos, estresarnos y paralizarnos por las cosas que se nos presentan como "problemas"; o el del amor, que no conoce ninguna de esas emociones, es ligero y sólo hay que soltar y dejarse fluir. En este episodio nos dejamos llevar en una plática sencilla, sin afán de impresionar y simplemente gozar el rato.