A Pequeños Sorbos - Comentario de la Palabra del día de los Apóstoles de la Vida Interior

A Pequeños Sorbos - Comentario de la Palabra del día de los Apóstoles de la Vida Interior

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A Pequeños Sorbos - Comentario de la Palabra del día de los Apóstoles de la Vida Interior episodes

  • reflexiones sobre el Evangelio del jueves 27 de marzo de 2025 (Lc 11, 14-23)

    + Del Evangelio según san Lucas +

    En aquel tiempo, Jesús expulsó a un demonio, que era mudo. Apenas salió el demonio, habló el mudo y la multitud quedó maravillada. Pero algunos decían: «Éste expulsa a los demonios con el poder de Satanás, el príncipe de los demonios». Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.

    Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: «Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Satanás. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan los hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.

    Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama».


    Palabra del Señor.

    7 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del miércoles 26 de marzo de 2025 (Mt 5, 17-19)

    + Del Evangelio según san Mateo +
    En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «No crean que he venido a abolir la ley o los profetas; no he venido a abolirlos, sino a darles plenitud. Yo les aseguro que antes se acabarán el cielo y la tierra, que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.

    Por lo tanto, el que quebrante uno de estos preceptos menores y enseñe eso a los hombres, será el menor en el Reino de los cielos; pero el que los cumpla y los enseñe, será grande en el Reino de los cielos».


    Palabra del Señor.

    7 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del martes 25 de marzo de 2025 (Lc 1, 26-38)

    + Del Evangelio según san Lucas +

    En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María.

    Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo.

    El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin».

    María le dijo entonces al ángel: «¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?» El ángel le contestó: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay nada imposible para Dios». María contestó: «Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho». Y el ángel se retiró de su presencia.


    Palabra del Señor.

    11 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del lunes 24 de marzo de 2025 (Lc 4, 24-30)

    + Del Evangelio según san Lucas +
    En aquel tiempo, Jesús llegó a Nazaret, entró a la sinagoga y dijo al pueblo: «Yo les aseguro que nadie es profeta en su tierra. Había ciertamente en Israel muchas viudas en los tiempos de Elías, cuando faltó la lluvia durante tres años y medio, y hubo un hambre terrible en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una viuda que vivía en Sarepta, ciudad de Sidón. Había muchos leprosos en Israel, en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, sino Naamán, que era de Siria».

    Al oír esto, todos los que estaban en la sinagoga se llenaron de ira, y levantándose, lo sacaron de la ciudad y lo llevaron hasta una barranca del monte, sobre el que estaba construida la ciudad, para despeñarlo. Pero él, pasando por en medio de ellos, se alejó de allí.


    Palabra del Señor.

    7 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del sábado 22 de marzo de 2025 (Lc 15, 1-3. 11-32)

    + Del Evangelio según san Lucas +
    En aquel tiempo, se acercaron a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharlo. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo:
     «Ese acoge a los pecadores y come con ellos».

    Jesús les dijo esta parábola:
     «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre:
     “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna”.

    El padre les repartió los bienes.

    No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, se marchó a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente.

    Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad.

    Fue entonces y se contrató con uno de los ciudadanos de aquel país que lo mandó a sus campos a apacentar cerdos. Deseaba saciarse de las algarrobas que comían ¡os cerdos, pero nadie le daba nada.

    Recapacitando entonces, se dijo:
     “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me levantaré, me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros”.

    Se levantó y vino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se le conmovieron las entrañas; y, echando a correr, se le echó al cuello y lo cubrió de besos.

    Su hijo le dijo:
     “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo”.

    Pero el padre dijo a sus criados:
     “Sacad enseguida la mejor túnica y vestídsela; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y sacrificadlo; comamos y celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”.

    Y empezaron a celebrar el banquete.

    Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y la danza, y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

    Este le contestó:
     “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha sacrificado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud”.

    Él se indignó y no quería entrar, pero su padre salió e intentaba persuadirlo.

    Entonces él respondió a su padre:
     “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; en cambio, cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado”.

    El padre le dijo:
     “Hijo, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero era preciso celebrar un banquete y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido y lo hemos encontrado”».


    Palabra del Señor.

    7 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del viernes 21 de marzo de 2025 (Mt 21, 33-43.45)

    + Del Evangelio según san Mateo +
    En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:

    «Escuchad otra parábola:
     “Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó una torre, la arrendó a unos labradores y se marchó lejos.

    Llegado el tiempo de los frutos, envió sus criados a los labradores para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro y a otro lo apedrearon.

    Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último, les mandó a su hijo diciéndose: ‘Tendrán respeto a mi hijo’.

    Pero los labradores, al ver al hijo se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia’.

    Y agarrándolo, lo sacaron fuera de la viña y lo mataron.

    Cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?”».

    Le contestan:
     «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores que le entreguen los frutos a su tiempo».

    Y Jesús les dice:
     «¿No habéis leído nunca en la Escritura:
     “La piedra que desecharon los arquitectos
     es ahora la piedra angular.
     Es el Señor quien lo ha hecho,
     ha sido un milagro patente”?

    Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos».

    Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos.

    Y, aunque intentaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta.


    Palabra del Señor.

    6 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del jueves 20 de marzo de 2025 (Lc 16, 19-31)

    + Del Evangelio según san Lucas +
    En aquel tiempo, dijo Jesús a los fariseos:
     «Había un hombre rico que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba cada día.

    Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal, cubierto de llagas, y con ganas de saciarse de lo que caía de la mesa del rico.

    Y hasta los perros venían y le lamían las llagas.

    Sucedió que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abrahán.

    Murió también el rico y fue enterrado. Y, estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantó los ojos y vio de lejos a Abrahán, y a Lázaro en su seno, y gritando, dijo:
     “Padre Abrahán, ten piedad de mí y manda a Lázaro que moje en agua la punta del dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas”.

    Pero Abrahán le dijo:
     “Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso ahora él es aquí consolado, mientras que tú eres atormentado.

    Y, además, entre nosotros y vosotros se abre un abismo inmenso, para que los que quieran cruzar desde aquí hacia vosotros no puedan hacerlo, ni tampoco pasar de ahí hasta nosotros”.

    Él dijo:
     “Te ruego, entonces, padre, que le mandes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos: que les dé testimonio de estas cosas, no sea que también ellos vengan a este lugar de tormento”.

    Abrahán le dice:
     “Tienen a Moisés y a los profetas: que los escuchen”.

    Pero él le dijo:
     “No, padre Abrahán. Pero si un muerto va a ellos, se arrepentirán”.

    Abrahán le dijo:
     “Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no se convencerán ni aunque resucite un muerto”».


    Palabra del Señor.

    9 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del miércoles 19 de marzo de 2025 (Mt 1, 16.18-21.24)

    + Del Evangelio según san Mateo +

    Jacob engendró a José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado Cristo.

    La generación de Jesucristo fue de esta manera:
     María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

    José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
     «José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

    Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor.


    Palabra del Señor.

    8 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del martes 18 de marzo de 2025 (Mt 23, 1-12)

    + Del Evangelio según san Mateo +

    En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a los discípulos, diciendo:

    «En la cátedra de Moisés se han sentado los escribas y los fariseos: haced y cumplid todo lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos dicen, pero no hacen.

    Lían fardos pesados y se los cargan a la gente en los hombros, pero ellos no están dispuestos a mover un dedo para empujar.

    Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame “rabbí”.

    Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar “rabbí”, porque uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.

    Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno solo es vuestro Padre, el del cielo.

    No os dejéis llamar maestros, porque uno solo es vuestro maestro, el Mesías.

    El primero entre vosotros será vuestro servidor.

    El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido».


    Palabra del Señor.

    6 min
  • reflexiones sobre el Evangelio del lunes 17 de marzo de 2025 (Lc 6, 36-38)

    + Del Evangelio según san Lucas +

    En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

    «Sed misericordiosos como vuestro Padre es misericordioso; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante, pues con la medida con que midiereis se os medirá a vosotros».


    Palabra del Señor.

    5 min

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