Podríamos afirmar que la atención es un súper poder: tiene la capacidad de dar vida, de nutrir y de tonificar todo a lo que se dirige. ¿Cuántas veces nos sorprendemos estando sin estar?
Podríamos afirmar que la atención es un súper poder: tiene la capacidad de dar vida, de nutrir y de tonificar todo a lo que se dirige. ¿Cuántas veces nos sorprendemos estando sin estar?