Durante los años sesenta, con el auge del plástico, el ser humano perdió el contacto energético con la tierra debido, en parte, a las suelas sintéticas de los tenis y los zapatos.
Durante los años sesenta, con el auge del plástico, el ser humano perdió el contacto energético con la tierra debido, en parte, a las suelas sintéticas de los tenis y los zapatos.