Los equinoccios, nos abren posibilidades para la preparación de los solsticios, que son los otros dos momentos del año que están asociados al movimiento del Sol, que es el astro rey y que también marca los ciclos de invierno y verano.
Uno de los grandes aprendizajes de los equinoccios, es aprender a equilibrar las actividades internas y externas, crear un equilibrio y armonía en el mundo 3D (físico) y el mundo 5D (espiritual), reconocer las leyes universales, como la ley de la correspondencia: como es arriba es abajo, como es adentro es afuera y eso nos influye física, emocional, mental y espiritualmente.
Disfrutemos de este nueva entrada de ciclo sagrado, regalándonos momentos de conexión con nuestro interior, de limpieza interior y exterior y sobre todo de mucho amor y unidad con TODO.