La colchita. (Sobre la huelga docente)
Los bienes de la tierra son limitados. El tiempo es limitado. La dicha es limitada y el placer también. En síntesis la vida es limitada en la mayoría de sus manifestaciones naturales.
Es como una colcha que cubre una superficie. Si pongo más personas debajo de ella de las que entran en ella, tengo que tapar a unas y destapar a otras…. O agrandar la colcha.
El entramado de la vida humana supone el arte de amar para humanizar esos rigores salvajes y ciegos de la ley natural implacable de la selva: Sobrevive el más fuerte. En este mundo de hoy : el más rico.
El proyecto liberal que se está poniendo en práctica sostiene una hipótesis implícita nunca confesada. Tapen a los más ricos que son los que saben generar riqueza. Llenen aún más su copa que derramará en el mantel de la sociedad. No es un disparate. Es un círculo hermenéutico. Como eso es lo que siempre se hizo, eso es lo que se comprueba. ESTO ES MENTIRA. . El 80 del PBI lo generan las hormigas , no los elefantes. Las hormigas además invierten todo en su hormiguero no afuera.
Lo que rompe ese círculo es un bien de extraordinaria potencia: el conocimiento. El conocimiento es poder. Más potente que el dinero y que la fuerza bruta.
Cuando se “destapa” a los distribuidores del conocimiento, los docentes, los investigadores, los científicos, para “tapar” a los dueños del dinero, se achica más y más la posibilidad de agrandar la colcha. No es que todos andamos igualmente destapados, hay que mirar para qué lado de la cama se corrió.
Cada año se incorpora al mercado laboral 400.000 pibes que no saben hacer nada.(Generalizo claro) Ni redactar una carta. Ni interpretar un texto, ni hablar correctamente. Pero si hay alguien que pudiera ayudarles, a quien no escuchan, ni atienden, ni respetan, ni quieren imitar… ese es el maestro. El destapado.
El xenófobo Sarmiento, ese que quería regar con sangre de gauchos e indios el territorio argentino, vió con claridad donde estaba la riqueza de un país y marcó una hora gloriosa de la historia argentina no solo llenando de maestros la Patria, sino dándoles la jerarquía necesaria para que fueran considerados los agentes de la soberanía de un pueblo. Fruto de eso, generaciones de jóvenes desearon ingresar a la escuela normal como a un ejército de dignatarios.
No soy partidaria del abuso de la huelga. Es un recurso que ha costado mucha sangre y vidas humanas para banalizarlo. Hay que administrarlo con respeto si queremos estar a la altura de semejante legado. Pero tratar de neutralizar una huelga docente convocando a cualquier voluntario para que lo remplace, emite un mensaje nefasto, humillante y peligroso a los maestros a los niños y a la sociedad. Es lo mismo que decir, “si no estás de acuerdo con la paga ( como si además fuera justa) yo llamo a cualquiera….. Y además : ¡Me trabaja gratis!.” Peor no puede ser…..
Alguien escribió en este muro que elige el bien de los niños. Amigo …..Tape, abrigue, cubra a los maestros, porque si ellos están abrazados por la sociedad, no lo dude, todos estaremos cubiertos. Especialmente los niños.