“Podemos elegir el autodominio ante nuestros problemas
en lugar de que los mismos nos descontrolen a nosotros”
En RADIO GALILEA, es un placer volver a charlar sobre este tema con ENRIQUE GIRAUD…
Desde muy joven tuvo inquietudes por el desarrollo personal y la vida interior, participando en distintos movimientos juveniles de formación en el ámbito de la acción social, espiritual y familiar.
Estudió Counseling en la escuela de psicología humanística y counseling, Holos, única y pionera a fines de 1989. Realizó post-grado en desarrollo personal y se formó en distintos recursos para la dinámica y el abordaje de grupos, con especialidad en temas de pareja, familia y escuelas de padres. De corazón inquieto y comprometido se ha convertido en un estudioso autodidacta integrando el conocimiento y la experiencia de distintas disciplinas humanísticas.
Es muy frecuente que las parejas se acerquen a consultar cuando han llegado al extremo más agudo y angustiante de su crisis, muy heridos y desesperanzados. Por tal motivo, sería muy aconsejable que aprendan a detectar con tiempo los síntomas que pueden derivar en una crisis matrimonial y realicen consultas preventivas a fin de evitar que la misma sea terminal.
¿A qué estar atentos?
Una pareja no se separa de un día para el otro. Habitualmente, día a día, mes a mes, año tras año, los miembros de la pareja van descuidando detalles, omitiendo atenciones, olvidando actitudes y perdiendo hábitos que en una etapa fueron motivo de acercamiento y nutrición para ambos, y que con el paso del tiempo al ir quedando en desuso, se han transformado en causa de distanciamiento y desnutrición para cada miembro de la pareja y para el vínculo que los unía.
Un vínculo de pareja es un ser vivo y como tal, si no se lo nutre, se desnutre.
Lo que no se nutre, se desnutre y lo que no se sana se repite
Una de las habilidades de mayor impacto que los matrimonios necesitan adquirir y practicar para proteger su relación, es tomar conciencia de aquellos comportamientos que los separan, y a partir de allí aprender formas constructivas de relacionarse desarrollando hábitos positivos.
Para desarrollar este capítulo me he servido de un valioso material que aportan H.Markman, S.Stanley y S. Blumberg, en su libro “Su matrimonio vale la pena”, de ed. Norma. Me permití tomar 4 patrones que sugieren estos autores y sumarle 4 más con todo lo que surge de mi experiencia en la consulta de parejas y en la coordinación de talleres de matrimonios.
Es frecuente encontrar ocho patrones de conducta inadecuados que los matrimonios repiten potenciando los conflictos que intentan superar:
La escalada
La invalidación y su contracara la falta de reconocimiento
La pauta de buscador y buscado
Las interpretaciones negativas
La queja persistente
La actitud de pedir en forma inadecuada
La dispersión sin encuentro
La resignación ante la falta de deseo sexual