En su columna de Sociedad, Nacho de la Rosa cuenta la historia de un artista urbano que, pese a estar preso por narcotráfico, lanzó su propio videoclip realizado con Inteligencia Artificial.
La producción, creada con la ayuda de un mendocino, lo muestra como un boxeador rodeado de lujos, combinando tecnología, música y polémica.