Marilyn Salazar es integrante de la Selección Nacional de Esgrima Paralímpica Argentina. Trabajaba como bailarina y profe de tango, hace 5 años tuvo un brote de Lupus que le dejó una secuela motriz que limitó su condición de baile. En la rehabilitación, encontró la esgrima que lo conectó automáticamente con el baile, por eso, siguió practicándolo. En el 2020, perdió la audición, y la diagnosticaron con hipoacusia súbita neurosensorial bilateral y tuvo que recibir un implante coclear por el cuadro que tenía. Dicho implante fue promovido por la compañía MED-EL. “No bien lo activaron, pude escuchar las voces de mi audióloga y de mi marido. Con la rehabilitación recuperé el 85% de mi audición en 5 meses, algo impensado para todos”, dijo. Una historia de superación y resiliencia. Nota en Nada Simple con Erika García.